La incidencia empieza a veces antes de ejecutar COBOL
Un archivo incompleto, una columna desplazada o una referencia desconocida pueden provocar fallos que parecen del programa. Para una empresa segoviana con cargas periódicas, proponemos revisar primero el acuerdo con quien genera el dato y la forma de confirmar que el envío está completo.
El análisis distingue errores de estructura y errores de contenido. Un campo con longitud incorrecta no se gestiona igual que un identificador bien formado que todavía no existe en el catálogo. Cada caso necesita una respuesta y un responsable.
Rechazar con información suficiente para corregir
Una carga que devuelve únicamente «error» obliga a investigar de nuevo cada vez. Diseñamos mensajes que identifiquen la línea o registro y la causa, sin mostrar información innecesaria. Se decide si el archivo se rechaza completo o si se admite una parte con excepciones separadas.
La segunda opción exige saber qué se ha incorporado. Si no queda constancia, volver a enviar el fichero corregido puede repetir operaciones válidas. El tratamiento de esa repetición forma parte de la carga, no de una instrucción informal para el usuario.
Un validador previo en .NET
Puede estudiarse un componente en C# que valide y prepare entradas antes de entregarlas a COBOL. Para ello se conserva un contrato explícito sobre codificación, longitudes y valores admitidos. El componente no debe corregir silenciosamente un dato que tenga significado para el negocio.
Cuando convenga transformar formatos, se mantiene una relación entre entrada y salida. Eso permite explicar qué valor se recibió y cómo se convirtió. Si una transformación no puede resolverse sin una decisión humana, se registra como una excepción.
Asistencia de IA con ejemplos controlados
Claude de Anthropic o herramientas de OpenAI pueden ayudar a generar pruebas de formato a partir de una especificación. Revisamos que las muestras cubran los errores relevantes y que no incluyan información privada. El volumen de ejemplos generado no demuestra su calidad.
También se puede utilizar la IA para localizar las validaciones existentes en COBOL. Antes de trasladarlas al componente nuevo, se identifica cuáles dependen del estado de la aplicación y no pueden resolverse leyendo el fichero de forma aislada.
Comprobar el ciclo completo de corrección
Ensayamos una carga válida, otra rechazada y su posterior corrección. Observamos qué debe hacer el usuario, cómo se reconoce un archivo ya procesado y qué ocurre si la ejecución se interrumpe. La prueba termina cuando se puede explicar el estado de todos los registros.
Un posible piloto sería la importación de un catálogo desde un proveedor externo. Es una propuesta de alcance, no un caso de cliente en Segovia. El encargo puede limitarse a la validación o incluir la adaptación del proceso receptor.